domingo, 11 de mayo de 2014

Vuelve a casa ,vuelve.

De tú a tú.
Ya no sé si se creó antes la gallina o el huevo. Ya no sé si estando perdida me busqué o si fue del revés.
Sólo noto que el tren se ha paralizado en la estación de la desgana. Del querer sin poder. Del intentar sin conseguir. Del pensar sin sentir.
A veces me harto de correr incesantemente sin atraparme. A veces me siento en el portal esperándome, por si me arrepiento y vuelvo pidiendo perdón. A veces me cuesta empezar el día y salir de cama porque aún no llegaste y sigo esperándome. A veces soy incapaz de irme a dormir sin mí.
Y todo carece de sentido porque tú (yo) no estás (estoy).
Han robado mi alma. O yo vendí hasta el recuerdo de habérsela regalado al diablo.
-Desinteresada, indecisa, bloqueada, ausente, vacía, fría-.
Cojo un álbum y repaso mis fotos. Como si me echase de menos. Como si necesitase verme para recordarme. Pero, quién es esa chica? Me suena de vista. Se parece a alguien que tropieza con mi espejo por las mañanas. Se parece, vagamente.
Y así transcurren mis días, jugando a Pulgarcito. Dejándome pistas confiando en que algún día, aunque sea por engaño, llames a nuestra puerta.
Sin saber que hacer mientras, sin capacidad para ser algo diferente, te espero dentro, con los pies al calor del fuego apagado.
Atentamente, yo.

(Te echo de menos).

No hay comentarios:

Publicar un comentario